Cómo elegir una imprenta en Lima (guía práctica)
Elegir bien una imprenta en Lima depende de pocas cosas: que tenga taller propio, que controle el color, que revise tu archivo antes de…
Leer más →Preparar un archivo para imprenta es ajustar tu diseño a CMYK, 300 dpi, 3 mm de sangrado, márgenes de seguridad y tipografías en curvas, exportado en PDF/X. Es la guía que usamos en Prinko (Lima) para que lo impreso salga igual a lo que ves en pantalla.

Pocas cosas duelen más que recibir un trabajo impreso y notar que los colores cambiaron, una letra se cortó o la foto salió pixelada. Casi siempre no es culpa de la máquina: es el archivo. La buena noticia es que preparar bien un documento para imprenta no es magia ni requiere ser diseñador profesional. Son unos cuantos ajustes que, si los haces antes de enviar, te ahorran reprocesos, demoras y sustos. Aquí te los explicamos en cristiano, paso por paso.
Tu pantalla, tu celular y tu cámara hablan en RGB (rojo, verde, azul): mezclan luz. Una imprenta habla en CMYK (cian, magenta, amarillo y negro): mezcla tintas sobre papel. Son idiomas distintos. Por eso un azul eléctrico o un verde neón que se ven vibrantes en la pantalla pueden apagarse al imprimir, porque la tinta no alcanza ese brillo.
Antes de exportar, configura tu documento en modo CMYK y revisa cómo se ven los colores ahí. Así no te llevas sorpresas. Si trabajas con una marca que tiene colores corporativos exactos (Pantone), avísanos: lo coordinamos para acercarnos lo más posible en el proceso.
Los dpi (puntos por pulgada) son la densidad de detalle de una imagen. Para impresión, el estándar es 300 dpi al tamaño final. Esa imagen que bajaste de internet o sacaste de redes suele estar a 72 dpi: se ve perfecta en pantalla, pero al imprimirla grande aparece borrosa o cuadriculada.
El sangrado es un margen extra de imagen o color que se extiende más allá del borde final de tu pieza. Cuando la guillotina corta cientos de hojas a la vez, siempre hay un milimetraje de variación. Si tu fondo de color o tu foto termina justo en el filo, ese pequeño corrimiento deja una línea blanca antiestética en el borde.
La solución es simple: extiende el fondo 3 mm por cada lado más allá del corte. Si tu tarjeta mide 9 x 5,5 cm, el archivo con sangrado va a 9,6 x 6,1 cm. Al cortar, el color llega limpio hasta el filo, sin franjas blancas.
Si el sangrado es por fuera, el margen de seguridad es por dentro. Es una zona de unos 3 a 5 mm hacia el interior del corte donde no debes colocar texto, logos ni datos importantes. Por la misma variación del corte, todo lo que quede pegado al filo corre riesgo de quedar mal centrado o, en el peor caso, recortado. Deja respirar tu contenido: tu número de teléfono, tu nombre o la fecha de un evento siempre dentro de esa zona segura.
Este es uno de los errores más comunes. Si tu archivo usa una fuente que en la imprenta no está instalada, el programa la reemplaza por otra y tu diseño cambia solito. Para evitarlo tienes dos caminos:
El PDF es el formato universal de imprenta, pero no cualquier PDF: el que buscas es PDF/X (por ejemplo PDF/X-1a o PDF/X-4). Es un estándar pensado justo para impresión profesional: bloquea elementos en RGB, exige las tipografías incrustadas y conserva el sangrado. En la práctica, exportar a PDF/X resuelve de un solo paso varios de los problemas de esta guía. Evita enviar JPG sueltos o capturas de pantalla; en piezas con texto (libros, revistas, papelería) la diferencia de nitidez se nota muchísimo.
No todo negro es igual. El negro plano es solo tinta negra (K al 100%). Sirve perfecto para textos pequeños y cuerpos de párrafo: nítido y sin desfases. El negro rico mezcla las cuatro tintas para lograr un negro más profundo e intenso, ideal para fondos grandes y áreas amplias de negro, donde el negro plano se vería algo lavado.
Las marcas de corte son esas líneas finas en las esquinas que le indican a la guillotina dónde cortar. Cuando exportas a PDF para imprenta puedes activarlas en las opciones de salida. Lo importante: que estén fuera del área de sangrado para que no invadan el diseño. Si no sabes cómo activarlas, no te preocupes: en pre-prensa las ordenamos por ti.
Aunque esta guía te ayuda a llegar listo, no estás solo en esto. En nuestro taller, todo archivo pasa por pre-prensa antes de entrar a máquina: revisamos el color, la resolución, el sangrado, las tipografías y el formato, y si algo no calza te lo avisamos para corregirlo a tiempo. Es nuestra forma de cuidar que lo impreso salga igual a lo que imaginaste. Si tu proyecto es un libro o una revista, esta revisión es clave para un buen resultado; mira nuestra imprenta editorial de libros y revistas en Lima.
Si después de revisar la lista sigues con dudas, no te compliques: envíanos lo que tengas. Pídeme una proforma desde nuestra página de contacto, cuéntanos qué quieres imprimir y nuestro equipo de pre-prensa te dice exactamente qué ajustar (o lo ajustamos contigo). Mejor resolverlo antes de imprimir que lamentarlo después.
Porque la pantalla usa color RGB (mezcla luz) y la imprenta usa CMYK (mezcla tintas). Algunos tonos muy vivos, como neones o azules eléctricos, no se pueden reproducir igual con tinta. Trabajar tu archivo en CMYK desde el inicio reduce esas diferencias.
El sangrado es el fondo de color o imagen que extiendes más allá del borde de corte. El estándar son 3 mm por cada lado. Sirve para que, con la variación natural de la guillotina, no aparezcan franjas blancas en los filos de tu pieza.
Es lo más seguro: al pasarlas a curvas, las letras se vuelven figuras y nadie podrá alterarlas ni sustituir la fuente. La alternativa es incrustar (embeber) las tipografías al exportar a PDF/X. Cualquiera de las dos evita que tu diseño cambie en imprenta.
Lo ideal es un PDF/X (por ejemplo PDF/X-1a o PDF/X-4), porque conserva el sangrado, incrusta las fuentes y mantiene el color para impresión. Evita enviar capturas de pantalla o JPG de baja resolución, sobre todo en piezas con texto.
Sí. En Prinko todo archivo pasa por pre-prensa antes de entrar a máquina: revisamos color, resolución, sangrado y tipografías, y si algo no calza te avisamos para corregirlo a tiempo. Envíanos lo que tengas y lo afinamos contigo.
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